El humo de cigarro no sigue a los guapos, sigue a los que se van a morir de amor

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 1:38 a. m.

A G.C.R
 

Estoy sentado en una nube magenta con los pantalones a la rodilla
Pensando en la música de las circunstancias
Hay insectos que huelen a zozobra y se convulsionan como niñas bailando
Las niñas están bailando al ritmo de los insectos
Zumban como un cataclismo inminente
Las niñas bailan en la mandíbula de la noche
Invocando cosas cuyo nombre
Empieza con a
Y termina en r
Encima de mi nube sangrita no hay tequila
Y los limones están más caros que un revolver
Encima de mi stratocumulus escarlata
La manía de saberse invisible 
Se te revuelve entre el triperío 
Que a ese Dios barbudo se le ocurrió ponernos 
Debajo del corazón
Mi ombligo se sabe la historia de tu nombre 
Pero me tienen prohibido revelar el secreto
So pena de exhibirme en el infierno
Sentado en una roca hirviente
Con los pantalones a la rodilla
El humo del cigarro no sigue a los guapos, sigue a los que se van a morir de amor. 
Tú nomás no entiendes que la noche es el incendio de los fantasmas
Y entre esas tinieblas las niñas bailan 
Imitando con los brazos el oleaje de un mar que no conozco
En mi nube colorada juego
A ser un niñoluna 
Que escupe balaspajarito 
Para asesinar a las muchachasterremoto
En mi nube de tormenta menstruante controlo el vaivén de las bestias
En mi vida ya no hay secretos que hagan del poema algo estremecedor
En el cadáver de mi último secreto encontraron la foto donde una niña bailaba 
Y abría la boca
Y su lengua estaba cubierta por horribles insectos
que probablemente olían a puritita zozobra
En mis poemas se estremecen las nubes 
Porque lo que mi tristeza le puede regalar al mundo 
Solo afecta a cosas inalcanzables
Te estuve preparando un poema que se defendiera por sí solo
Pero no se puede pelear contra los señores de la muerte
Estoy en la nube más roja que la noche nos puede regalar
Y te miro con el cansancio de una piedra que guarda silencio
Y te miro toreando al otoño
Y te miro esquivando las piedras de los cholos
Y te miro fumándome el último cigarro del planeta
Y miro cómo el humo te sigue
Y te miro muriéndote de amor
A los pies de una niña que baila
Usando la música de los espejos.
Y me pides que te de un cigarro
Y yo te digo que ya no me queda nada.





Veintisiete de Septiembre del 2011






Comments (1)

Usted ya sabe que me gustan sus letras.

Para variarle un poco, le puedo decir que me quema su título (l).

Ya tenía tiempo sin pasar por acá, es lo bueno de usted y su bló', siempre sorprende para bien.