Me acuerdo VII

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 12:51 a. m.

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Parte I
Parte II
Parte III
Parte IV
Parte V
Parte VI


Me acuerdo del día en que mataron a Paco Stanley.

Me acuerdo de las gomitas con forma de cocodrilo que vendían a granel en Carrefour.

Me acuerdo cuando Soriana Saucito era Carrefour.

Me acuerdo de, muchas noches, sentirme agobiado por saber que tendría que levantarme temprano y no poder dormir. Me acuerdo de que al despertar me sentía bien y pensaba que no era para tanto.

Me acuerdo de sentir muchas veces que muchas cosas no son para tanto.

Me acuerdo de los sandwiches de queso americano mientras jugaba Pokemon Rojo en la sala de mi segunda casa.

Me acuerdo del cuello raro de Frida.

Me acuerdo de haber terminado de escribir un libro de cuentos días antes de conocer a Daniel Espartaco y luego haberlo tirado a la basura luego de haber conocido a Daniel Espartaco y no sentir absolutamente ningún remordimiento al respecto.

Me acuerdo de estar con mi padre en un parque de diversiones y recibir sobre el hombro izquierdo el vómito de alguien que estaba en una atracción. Me acuerdo de sorprenderme por no sentir asco ni enojo. Me acuerdo de mi padre riéndose mientras me limpiaba con un pañuelo azul.

Me acuerdo de una época en la que esperaba y deseaba con toda mi alma alguna situación en la que tuviera que golpear a alguien, o ser golpeado por alguien.

Me acuerdo de comprar un espresso en el aeropuerto de Madrid no sabiendo exactamente bien qué es lo que estaba pasando.

Me acuerdo de pasar seis horas en El Lechón Ilustrado, de Guanajuato, haciendo tiempo. Me acuerdo de una mesera que era muy guapa. Me acuerdo que años después alguien me dijo que se llama Gretta y que es muy buena en el skate.

Me acuerdo de la gabardina de Blas Martínez.

Me acuerdo que pasaba horas dibujando osos en el MS Paint.

Me acuerdo de viajar dos veces a Aguascalientes para solo estar allí un par de horas.

Me acuerdo que, en uno de los viajes de regreso a Chihuahua de Aguascalientes, esperaba que llegara mi autobús y en los andenes estaba una mujer muy hermosa. Llevaba shorts y en la pierna izquierda tenía un enorme tatuaje de la tabla periódica. Me acuerdo de tener muchas ganas y mucho miedo de hablarle y, literalmente, segundos antes de hacerlo, un chico se le acercó y le pidió su número. Me acuerdo de reírme al respecto.

Me acuerdo estar a punto de tomar lecciones de tennis.

Me acuerdo de ponerle dinero a mi madre en las bolsas de sus abrigos sin que se diera cuenta.

Me acuerdo cuando anunciaron el estreno de Digimon 2 en Fox Kids. Me acuerdo de quedar con un vecino para verlo en su casa porque la publicidad era engañosa: te hacía entender que durante todo el día pasarían muchos capítulos. Me acuerdo de comprar mucha comida chatarra y estar muy ansioso. Cuando comenzó no lo podía creer y cuando comenzó el segundo capítulo pensamos y creímos en la posibilidad de que se transmitiría toda la temporada. Me acuerdo que, durante todo ese día, sólo pasaron el capítulo 1 y 2. Me acuerdo de no sentirme decepcionado al respecto.

Me acuerdo de soñar que una Virgen de Guadalupe parpadeaba frente a mí a una velocidad temible.

Me acuerdo del sexo oral en la biblioteca.

Me acuerdo del sexo oral en un autobús.

Me acuerdo de Eric tocando la guitarra muy pero muy rápido.

Me acuerdo de mi padre llorando mientras cantaba una canción que dice "por ti yo dejé de pensar en el mar, por ti yo dejé de fijarme en el cielo".

Me acuerdo de fumar en un hermoso balcón de un edificio de departamentos en Alcalá de Henares.

Me acuerdo de la enorme calle que tenía que caminar para llegar al departamento de Bauer cuando me bajaba de la estación Universidad. Me acuerdo que todas las noches, durante dos semanas, comí tacos de tripa.

Me acuerdo de un día entero donde leí única y exclusivamente a Cavafis. Me acuerdo de pensar que podría hacerlo todos los días. Me acuerdo cuando pensé que eso no iba a ser para nada bueno.

Me acuerdo del Chumani.

Me acuerdo de la Facultad de Filosofía y Letras cubierta por mil millones de hermosos atardeceres.

Me acuerdo de un compañero de la primaria que sólo estuvo conmigo el primer año. Me acuerdo que se llama Orvil Valenzuela Lara. Me acuerdo que sólo acudió el primer día del segundo año y, precisamente ese día me preguntó "¿a ti también se te para el pito cuando hablas de mujeres desnudas?".

Me acuerdo de Robin Myers maravillada por el mezcal de diez pesos de La Colifata en Aguascalientes.

Me acuerdo de Luna, todos los días.

Me acuerdo de sentir muchas ganas de llorar cuando escuché a Cristian Piné leyendo sus poemas.

Me acuerdo de besar todo el cuerpo de muchos cuerpos.

Me acuerdo de haber escrito una enorme carta de amor dirigida a alguien que no existe. En la carta contaba anécdotas que nunca pasaron y detallaba sentimientos que yo nunca sentí. Me acuerdo de dejarla sobre una banca en la calle Victoria muy emocionado.

Me acuerdo de mi hermana llorando en el patio y yo queriendo abrazarla y ella empujándome.

Me acuerdo de todos los insoportables y dolorosos y entrañables ataques de risa que he tenido. Me acuerdo detalladamente de todos y cada uno.

Me acuerdo de besar a una chica con un severo problema de halitosis y no sentir asco. Me acuerdo de esa noche sentir una profunda ansiedad al creer que quizá yo también tendría un problema de halitosis.

Me acuerdo de caminar por Insurgentes en el DF. Me acuerdo de Mariana muy drogada en marihuana, creyendo que un par de mariachis, que por casualidad iban atrás de nosotros, iban a hacernos daño.

Me acuerdo del sexo oral en la ducha de un horrible hostal hippie new age del DF.

Me acuerdo de los viernes, cuando acababa El Laboratorio de Dexter daban reseñas de videojuegos.

Me acuerdo de comprarle una cerveza a un árabe que pasó frente a un bar en Madrid. Me acuerdo que costaba un euro. Me acuerdo de alguien preguntándome "¿por qué tomas esa mierda?".

Me acuerdo perfectamente de la sensación que pasa cuando estás seguro de que vas a enamorarte de alguien. Me acuerdo de pensar que esa sensación es más importante que el mismo hecho de enamorarte después.

Me acuerdo de David Meza hablando sobre Chespirito.

Me acuerdo del 7 a 1 de Alemania contra Brasil.

Me acuerdo más de cosas buenas que de cosas malas.

Me acuerdo de hablar con Luna sobre las palabras "popote" y "pajilla" y lo desafortunadas que son semánticamente.

Me acuerdo de no saber bien la diferencia entre semántica y semiótica.

Me acuerdo de la mejor lectura de poesía que he escuchado. Raúl Zurita leyendo ante diez personas, dejando de temblar justo en el momento en que abrió el libro.

Me acuerdo de Enrique recitando en sueco a Gunnar Ekelöf.

Me acuerdo el gran impacto que me significó leer a Ekelöf.

Me acuerdo de la muerte.

Me acuerdo de Satanás.

Me acuerdo de Raquel en un vestido color carmesí.

Me acuerdo del bombardeo a Kosovo en 1999. Me acuerdo que veía en la tele las noticias: un reportero caminaba a media calle dando el informe y mientras hablaba, a no más de 300 metros atrás de el, algo explotó.

Me acuerdo del bombardeo a Baghdad en 2003. Me acuerdo que veía en la tele las noticias: una toma nocturna de la ciudad. Todo era color ambar y negro. Y luego el fuego.

Me acuerdo de los tacos de médula con sal.

Me acuerdo de haber besado a alguien y pensar "es la mujer que mejor besa en el mundo". Me acuerdo de volver a besarla tres años después y pensar "besa bastante bien".

Me acuerdo de sentir la necesidad de que alguien me bese muy violento y luego me sacuda la cabeza diciéndome que todo va a estar bien.

Me acuerdo de "nobody wants to lie in bed with you when your flesh is rotting".




15/6/15